En 2010 se publicó una interesante encuesta que ha realizado Randstad a 23.058 personas de 25 países, incluyendo España donde afirma que tan solo el 14,1% de los entrevistados tiene intención de ser directivo en su compañía.

Y alude a que en parte se debe a:

  1.  La alta satisfacción con su puesto de trabajo, un 47,4% de los profesionales.
  2.  Que un 52,8% prefiere la estabilidad de su puesto de trabajo y no quiere ser promocionado.
  3.  El tercer motivo ser refiere al liderazgo, las personas entrevistadas se muestran reacias a la posibilidad de ser líderes en sus trabajos aunque un 66,4% se considera capaz de persuadir y un 43,7% ser buen intermediario.

Me pregunto si este 66,4% sabe exactamente qué significa ser líderes.

El liderazgo aún suena a “gestión eficaz de equipos con un poco de carisma”. Incluso la entrevista considera dos variables que tampoco responden al perfil de un líder. Ser persuasivo y buen intermediario.
El liderazgo requiere muchas habilidades que no se estudian en los sistemas educativos actuales por tanto es realmente complicado encontrar a uno de estos especímenes en tu entorno profesional, más bien diría yo que este tipo de personas pertenecen a un mundo de fábula.

Tratemos de responder a la pregunta inicial.

Encontré una definición en un libro titulado “La paradoja” de James Hunter que recomiendo por su facilidad de entendimiento y la profundidad del concepto.

“El arte de influir sobre la gente para que trabaje con entusiasmo en la consecución de objetivos en pro del bien común.”

Esta definición habla de arte y no de un Don, habla de influir y no persuadir, habla de entusiasmo y no sólo motivación, habla de conseguir objetivos y no de trabajar por objetivos, habla del bien común y no del individual. Y yo añadiré que liderar es provocar que la gente despliegue su potencial por encima de sus propias posibilidades.

Después de desengranar esta definición, yo creo que hay muy pocos directivos y ejecutivos que han sido formados como líderes. Hay muy pocos que realmente sepan que se pueden formarse en LIDERAZGO y además hay muy poca gente que ha tenido la oportunidad de inspirarse en un líder próximo a él o ella. Entonces, ¿dónde se hace uno líder?

En la paradoja aparecen los siguientes VALORES como propios de un líder y no voy a explicar que significa cada uno de ellos por obvio, aunque a veces de tanto repetirlo nos olvidamos realmente de su significado práctico:

  1. Paciencia
  2. Humildad
  3. Afabilidad
  4. Respeto
  5. Compromiso
  6. Generosidad
  7. Indulgencia
  8.  Honradez
  9.  Resultados: servicio y sacrificio

La cuestión es ¿dónde puedo desarrollar todas estas habilidades? Difícil respuesta.

Todas y cada una de estas habilidades se desarrollan única y exclusivamente en tu interior. No las busques en el sistema educativo privado ni público, no esperes que alguien te de las claves en un cursillo acelerado, no busques un master donde lo apliquen. Es algo que solo puedes aprender si realmente quieres buscar en tu interior.

Domina tu Ego.

Para liderar, primero debes conseguir desarrollar estos valores y habilidades en ti mismo. Debes dominar tu ego personal en favor del bien colectivo, debes inspirar a tu equipo para que dé lo máximo de si mismos, para que se desarrollen y crezcan personalmente, debes darle el soporte necesario para que despierten su creatividad y desplieguen su talento, debes incitarles a que busquen zonas de riesgo calculado. Debes invitarles a que se equivoquen cada día y descubran nuevos escenarios de aprendizaje.

Y esto solo se consigue cuando tú mismo lo has experimentado en tu interior. Es imposible que obtengas lo que buscas si no lo entregas tú primero.
Gandhi dejó una frase muy interesante. “Sé el cambio que quieras ver en el mundo”.

Algunos estudios revelan que:

  1. Sólo el 51 % de los trabajadores confía en los altos directivos, (Watson Wayatt).
  2. Sólo un 36% de los trabajadores cree que sus líderes actúan con honestidad e integridad, (Encuesta de Harris Interactive). Durante los últimos doce meses, el 76 % de los trabajadores ha observado conductas ilegales o poco éticas en el trabajo que, de salir a la luz, supondrían un grave abuso de la confianza pública. (KPMG Organitational Integrity Survey).

Detrás de estas encuestas los directivos muestran una detestable falta de valores como la honestidad, integridad o la confianza.
¿Podemos contabilizar los valores? Aunque parezca mentira, si es posible y desde luego que esto si que realmente cuenta para el éxito de organizaciones responsablemente sociales.

El 94% de los líderes empresariales mundiales creen que los intangibles son importantes, como la propiedad intelectual, la cultura corporativa y la fidelidad a su marca, pero sólo el 5% de esos líderes tienen realmente medios para medir los intangibles en los negocios.

Einstein decía que “no todo lo que puede ser contado cuenta y no todo lo que cuenta puede ser contado”.

Por esta razón desarrollar tu liderazgo interior implica mucho esfuerzo, práctica intensa, dedicación, fracasos y aprendizajes. Es muy posible que tu liderazgo no sea algo medible en tu organización. Esta es la razón de que haya tantos libros de liderazgo y tan pocos líderes, el líder no nace, se forja, aprender a liderar no se consigue solo a base de lecturas sino de experimentaciones, de errores, de fracasos diarios.

Liderar implica inspirar, emular al mejor, tratar de superarse a si mismo para dar el 100%, arriesgar, reconocer, crecer. El liderazgo lleva implícita la gestión pero también la emoción y la pasión. Por eso un líder consigue que los demás se inspiren en él y en el objetivo. Por eso liderar es tan difícil pero a la vez tan posible.

Tengo un programa especializado para aquellas personas que deseen ser buenos líderes, llamado La maestría de liderar, descúbrelo aquí:
>>> Programa “La maestría de liderar”