Por Juan Carlos Rodríguez. Coach PCC por International Coaching Federation.

Las cosas que muchos de nosotros pedimos, dependen de que otras cosas ocurran primero. Cosas sobre las cuales no tenemos control, pero los potenciales están ahí. Conectando con esa paciencia interior, sabemos que si nos entrenamos y vencemos la frustracion podremos acceder pacientemente a nuestros deseos más profundos.

La paciencia espiritual es ORO. Su gran virtud reside en confiar plenamente en que todo aquello que deseamos está llegando a nosotros porque potencialmente existe.

Debemos trabajar primero en COGNIZAR lo que queremos creer y después tener la paciencia suficiente y adecuada para permitir que todo llegue a nosotros en la medida que estamos preparados para afrontar los retos que cada nuevo paso que damos conlleva.

No te compares con otros, con la velocidad de otros. A menudo nos venimos a bajo porque pensamos que para unos es más fácil que para nosotros. Es cierto, cada cual tiene una sabiduría y una experiencia innata que nos diferencia.

Tienes que saber que en ti hay una inteligencia superior que solo necesita ser tratada pacientemente. A menudo miramos a nuestros compañeros, colaboradores, amigos, a aquellos a quien admiramos y nos decepcionamos a nosotros mismos preguntándonos porque ellos sí y yo no. La pregunta es errada, no te lleva a la respuesta que estás esperando.

La pregunta sería ¿qué hicieron ellos antes que yo no he hecho aún, qué han tenido que experimentar ellos que aún yo no he podido vivir? ¿Cuánto tiempo, no solo en este plano o vida han tenido que experimentar para poder estar donde están ahora?

Cuando te rindes a estas preguntas y observas con admiración que todos los que ya viven experiencias de plenitud y de éxito han tenido que vivir circunstancias que muy seguramente tú no has podido aún comprender o experimentar, te liberas del peso que tiene para ti pensar que estás equivocado o que algo no haces realmente bien.

Libérate de la necesidad de comprenderlo todo y actúa simplemente como si lo que deseas estuviera llegando a ti cada día con más intensidad. Siéntelo como si ya lo estuvieras gozando.

La paciencia nos permite disfrutar de cada momento, de cada minuto, de cada segundo como si fueran únicos. Así es como vivimos, en el presente, en el aquí y ahora, siendo este instante único y maravilloso.

La paciencia es una virtud que necesitamos cultivar día a día.