Tener miedo es algo completamente normal y humano, de hecho, es lo que nos ha hecho evolucionar y ser lo que somos ahora. Pero la diferencia entre evolucionar gracias al miedo, y que éste nos paralice es muy pequeña. Muchos de nosotros vivimos o hemos vivido dominados por él, lo cual nos impide sacar nuestro verdadero potencial a flote.
Incluso las personas que han conseguido dominarlo, tienen la necesidad de hacer un proceso meticuloso diario en el que aprenden a detectarlo, para vencerlo y vivir con él sin que éste sea más que un pequeño cosquilleo que nos informa de que estamos fuera de la (ahora tan famosa) zona de confort, que nos avisa de que estamos aprendiendo, explorando de nuevo nuestras capacidades y nuestra esencia.

Lo que el miedo te empuja a hacer

Sentimiento de huida. ¿Sientes que tienes ganas de huir, de escapar? ¿Desearías que por un momento alguien te cuidara, estuviese pendiente de tus necesidades y no tuvieses que enfrentarte a un dia a día que no soportas?
El miedo que paraliza. ¿Te sientes paralizado? ¿Sientes que algo te atenaza, no te deja ser tú mismo? ¿Sientes que cada vez tu personalidad está más inmersa dentro de ti mismo? ¿Hay situaciones en las que tienes que plantearte demasiado cómo comportarte?
Agresividad. ¿Te preguntas por qué últimamente reaccionas tan agresivamente? ¿Sientes que tienes unas salidas de tono que no son propias de tí? ¿Alejas cada vez más a los demás de tu lado?

La mayoría de los empresarios y profesionales tienen un miedo común, el miedo al fracaso. Desde pequeños nos han enseñado lo denigrante que es fracasar, lo humillante que es no conseguir lo que todo el mundo espera que consigas, lo que tú mismo te pusiste como meta. ¿Pero éste es el único miedo? No, también es común el miedo al éxito, a ganar, el miedo a la enfermedad, al dolor, a la muerte, al rechazo… Pero, ¿sabes qué? Este miedo lo único que nos oculta es el miedo a brillar con luz propia.

¿Te has preguntado qué sería de tu vida si todo tu potencial estuviese al máximo? ¿Si consiguieras aplicarlo a tus proyectos, a tus negocios? Existe una manera de afrontar tu vida con valentía y afrontar un cambio. El cambio empieza con tu intención de cambiar, el resto, es un camino que podemos emprender juntos.